viernes, 14 de marzo de 2014

Sin efectos secundarios ni recaidas.

Está claro que vicios hay muchos, tantos como yonkis.
 Drogas duras y almohadas blandas, noches cortas y besos largos.

¡Y que me envidien todos los drogadictos del mundo, que yo he encontrado la droga perfecta!


Esa que a la mañana siguiente no produce resaca, 
sólo ganas de comer(te).


 Esa que te pega de una forma bestial pero sin efectos secundarios ni recaídas. 
     Pequeñas dosis de ti consumidas sin receta. 


O como diría mi médico:     "tómelo cada ocho horas y con precaución". 




       (pero qué sabrá él de precauciónes si nunca ha visto la forma en que me sonríes).