lunes, 8 de julio de 2013

Preferiría dejar el tabaco a tus besos.

tal vez, sólo tal vez, tus ojos sean el motivo por el que me quedo tantas noches mirando al techo, y tal vez, sólo tal vez, sea tu sonrisa la causa de mis insomnios.

 Nunca me ha gustado eso de depender de alguien para ser feliz, pero, ¿alguna vez lo he sido? rectifico, ¿alguna vez lo he sido antes de conocerte? Cuando me hablan de felicidad, de sentimientos recíprocos y de toda esa mierda, sólo puedo imaginar el tacto de tus manos en mi cintura, y de tus labios en mi cuello.


  Suena tan tópico, tan irreal, que no estoy segura de si son tus caricias, o el exceso de vodka en mis venas, y de humo en mis pulmones el que habla por mí.


  Porque tú nunca me has querido, ¿por qué ibas a hacerlo? solamente soy una más entre un montón de faldas y taconazos que darían lo que fuera por unas tristes palabras salidas de tu boca. Es tan extensa la marea de pintalabios, bolsos y pestañas largas y sinuosas que te rodea, que el simple echo de que me dediques una sola mirada me estremece.


 ¿por qué darlo todo por alguien para el que sólo eres un segundo plato? ¿un salvavidas por si todo lo demás falla? ¿un consuelo cuando se siente sólo y no tiene otras manos cerca que le acaricien?


  tal vez, sólo tal vez, tendría que dejar de acudir cada vez que me llamas, o dejar de contestar los mensajes que de vez en cuando dejas en mi contestador. Pero, tengo que dejar tantos vicios de golpe... Y créeme cuando te digo que preferiría dejar el tabaco a tus besos. 


  

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